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miércoles, 4 de marzo de 2009

¿Y qué nombre le van a poner?



Me resulta difícil escaparme por un momento del micromundo en el que últimamente estoy sumido, pero tratando de escapar de la paranoia de estos días me voy a referir a otra cosa que comenzó como pequeña, pero se ha ido agrandando hasta límites inusitados conforme pasaban las horas.

A finales de la pasada semana recibí la llamada del diario "Público", interesándose por la situación de una céntrica calle de León llamada "General Lafuente". Lo cierto es que la llamada me pilló de completa sorpresa. Con apenas diez minutos no bien terminado un Pleno Municipal, me fui poco más que enterando de que por lo visto el fulano había participado en la rebelión militar del 36, traicionado al abuelo de J.L.R. Zapatero con el que por lo visto antes le unía amistad, y en cuyo dudoso honor fue dedicada la calle en 1948. Desconozco cuánta gente conocía este hecho, pero yo desde luego hasta ese momento no. Entre balbuceos y tratando de ser lo más prudente posible, acerté a trasladar que había encargado un informe hacía unos meses en cuanto al cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica y que pasaría a incluir este caso en la materia propia del mismo. Desde luego el cambio de nomenclaturas no es nada que pensara llevar a cabo en las siguientes semanas y en todo caso los nombres más visibles de León ya habían sido cambiados por unánime concurso municipal hacía apenas una década. No así sucede con calles pertenecientes a las pedanías donde en algunos casos sobreviven "francos","yagües" y demás caterva de asesinos que, en mi opinión, tienen que tener un carácter prioritario de acuerdo a eliminar cualquier referencia elogiosa a un sangriento golpe de estado.

Cuál fue mi sorpresa de que con las declaraciones añadidas por el padre del presidente del gobierno en cuanto a la relación familiar con este caso, lo que no era sino un hecho más en el panorama estatal, se convertía en centro de debate nacional y referencia obligada sobre la recuperación de la memoria histórica.

A partir de ahí vinieron País, COPE (con estos últimamente hablo más que con la cadena local), Tele 5, Cuatro, El Mundo...Todos con preguntas acuciantes sobre el imperioso cambio de nombre que se iba a dar a la calle, preguntándome "¿qué nombre le van a poner?",etc. Los más con verdadero interés divulgativo, los menos tratando de sacar los colores por tratarse de un supuesto "servicio al jefe". Me hizo especial gracia cómo la redactora de La Linterna, enfadada por que no sacaba chicha, me inquiría como reprochante :"(...) ¡al menos reconocerás que es un tema especial por tratarse de la familia de Zapatero!". "Pues home sí, porque es que son de aquí, esto no podría pasar en Murcia o Albacete, y los que hacéis de esto un caso especial sois vosotros, porque se trata de un asunto que vamos a tratar en igualdad de condiciones con los demás; aquí nadie me ha llamado para darme instrucciones".

De todo esto extraigo varias conclusiones:

  • Ya todos sabemos la clase de alimaña que fue el tal Lafuente y antes no lo sabíamos, lo que es algo que sacamos en limpio de todo esto.
  • Los medios de comunicación viven al instante y se enfadan mucho cuando algo no se resuelve a toda velocidad y no crea gran controversia.
  • Hay que reflexionar sobre el espírtu de la ley, que no es otro que eliminar cualquier vestigo hagiográfico del franquismo, lo cual nos hace plantearnos si un elemento callejero que pasa desapercibido debe realmente cambiarse si no existe conciencia subjetiva de su categoría histórica. Es decir, ¿es lo importante el hecho en sí mismo o el efecto que produce en las personas?
  • León, desde ese acuerdo plenario al que me referí, ha disfrutado de cierto grado de consenso alrededor de esta materia y es mi intención que continúe, porque creo que eso es un valor en sí mismo. Así que, cumplimiento de la ley sí (creo firmemente en la bondad de la norma y en la carga de dignidad que nos confiere como país), pero sin prisas y con mucha sensatez.
  • La COPE, si eres del PSOE,te da leña independientemente de lo que les digas. Pese a ser nada beligerante en lo que les dije, aludiendo a que las normas están para cumplirlas pero que creo que hay que actuar con paciencia y buscando consensos, ¡el cañonazo me lo llevé igual!
  • El Mundo de León, como de costumbre, se ganó el título de pregunta más surrealista: "¿Has pensado que Lafuente tendrá familia también?", que es algo que podemos aplicar llegado el caso a Adolfo Hitler, Osama Bin Laden o Josu Ternera.
  • Hablando de este último: ¿Dejamos en las calles de algunos pueblos vascos nombres en honor de etarras porque son "parte de la historia"?

En la foto el nunca bien ponderado César Vidal, conductor de
"La Linterna", uno de los escritores más prolíficos de este lado del Atlántico, capaz de escribir a la vez un libro de cuentos infantiles, otro de poesía, uno sobre buenas maneras y tres sobre la mentiras de ZP. Ahora, nada como su libro sobre country americano con disco incluido, con una foto de portada memorable. Impagable.

11 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  2. Hola amigo,

    ¿te sigues extrañando de que en ocasiones la prensa (y alguna prensa) se invente historias y te llamen para que las verifiqués?...

    Sabías que se estima que la información contenida en una semana del New York Times contiene más información que la que una persona probablemente adquiriría a lo largo de toda su vida en el siglo XVIII.

    Pues imaginate, como están los grupos mediáticos en medio de esta locura de sobreinformación... Las noticias se cambian por impactos mediáticos, imagina "la vendeta de la familia zapatero"... que historia, eh?...

    Por cierto, ¿y el nuevo nombre de la calle?; perdón!, no interesa sino se llama "muerte a los traidores"...

    En fin!, lejos de creer que este tormento amaine, pienso todo lo contrario, que irá a más y deberemos aprender a convivir en y con ello...

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  3. El asunto de la memoria histórica aún dará mucho que hablar, pues existe multitud de casos como el de la calle Lafuente. Supongo que por mucho empeño que se ponga en eliminar los honores a quienes participaron en el levantamiento, siempre quedará un residuo y quizá no sea malo del todo que suceda de esta manera. Una especie de poso, materia residual, puros rastrojos de lo que fue norma en todas las ciudades de España. Recuerdos a punto de descomponerse. Incluso, estaría bien que esos nombres de personajillos de tercera fila, estuvieran en callejones sin vida, tristes y feos, como merecido homenaje a una época que fue triste y fea.

    En cuanto a César Vidal, más sorprendente aún que su capacidad para escribir tal cantidad de libros, resulta su incapacidad para hablar sin insultar a alguien. El insulto, el desprecio y la soberbia en este prolífico escritor, periodista, y diocesano, forman parte de su ser, como la baba en el sapo. (¿por qué se me habrá ocurrido este ejemplo?)

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  4. El eliminado es que se repetía,no es por nada

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  5. iban, imagino que lo sabeis, pero en armunia, justo bien cerca de Michaisa teneis una calle general mola, justo al lado de VILE y una calle bajando de fernandez ladreda que se usa de atajo para meterte en Dr Fleming que se sigue llamando general sanjurjo

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  6. Esto me recuerda una película reciente de los hermanos Coen, quemar antes de leer, cuando un divertidsimo jefe de la CIA preguntaba sorprendido por los acontecimientos: "Y de ésto ¿Qué hemos aprendido?" Pues eso, que la prensa es, como las películas de los Coen, surrealista. Y lo de Lafuente, pues tampoco sabía que era ese personaje, ni quien es su familia, pero sin duda la gente agradecería que las calles tuvieran el nombre de alguien que hizo algo positivo. Así consiguió tener su propia calle mi profesor, Don Gaspar Morocho.

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  7. Hola, en León quedan muchas calles con nombres franquistas, algunas tan importantes como Fernández Ladreda (militar), Jose Aguado ("alcalde"), Alcázar de Toledo (mito de la propaganda nacional de la guerra civil), etc.

    Es normal que las personas no interesadas en la historia no las conozcan, pero eso creo que ocurre con la mayoría de calles (¿mucha gente sabría decir qué hizo Ordoño II, más allá de ser un rey, o quién era el Padre Isla? ¿quién era Santo Domingo?). Aún así, el callejero se utiliza para homenajear a personajes que han aportado algo a la sociedad, y no creo que sea adecuado homenajear a fascistas, aunque la mayoría de personas no sepan de su existencia.

    Quizás sería interesante que, junto al nombre de la calle, se incluyesen en la placa unas notas biográficas sobre la persona que da nombre a la calle, haría que los ciudadanos conozcan y quizá hasta se interesen por su propia historia.

    Un saludo.

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  8. Sólo un pequeño detalle, hace ya tiempo que el PCE de León ha solicitado la retirada de los nombres de numerosas calles franquistas del municipio, entre las que me consta que se encontraba la del General Lafuente. Se podía haber hecho antes de que se pusiera de relieve que había traicionado al abuelo de Zapatero.

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  9. Hombre ...el abuelo de zapatero, cuando era militar, tengo entendido que tambien tuvo que ejecutar a unos mineros en Mieres... la guerra es así. Es mejor dejr ciertas cosas como están

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  10. Yo echo en falta en el callejero nombres que recuerden la historia contemporánea leonesa. Veo imprescibles las calles Pacto Cívico, Gomina y Pelines. La primera podría ser un bulevar con sendas estatuas en homenaje a Villarij, Villalba y Morano.

    También estaría bien una plaza en homenaje a los procuradores leoneses en las Cortes de Castilla y León. Para simplificar podría llamarse Plaza del síndrome de estocolmo.

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  11. Muchas gracias por todos los comentarios. Se puede extraer información y toda una serie de ideas interesantes al respecto del tema en cuestión. Únicamente, esperemos a que se termine el informe municipal y veremos qué accciones se tomarán en el futuro. Matizando diría que, respondiendo a un comentario que sigue la tesis de la cadena "vidaliana",quiero reiterar que no habrá ningún tratamiento especial para la calle en cuestión por afectar a la familia de nadie. No se ha tomado ninguna decisión todavía en cuanto a ella, sino que todo el estudio es consecuencia de la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica. Hay multitud de nombres y propuestas que particulares y asociaciones plantean todas las semanas y todas requieren un estudio exahustivo y un debate en la comisión municipal encargada al efecto.

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