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martes, 25 de febrero de 2014

MASACRE



Ésta es la palabra que mejor puede resumir el debate Rubalcaba - Rajoy, enmarcado en el Debate Sobre el Estado de la Nación.

Masacre es la que ha perpetrado este Gobierno contra el Estado de Bienestar : la sanidad y educación públicas, las becas, las pensiones, la dependencia...

Masacre contra los derechos de los/as trabajadores.  Una Reforma Laboral que ha producido 1 millón más de desempleados, más de 500.000 afiliaciones menos a la Seguridad Social, 10% de bajada media de los salarios, millones de personas menos sin convenio colectivo, destrucción de empleo indefinido... También este Diciembre realizaban una tremenda subida de impuestos con nocturnidad y alevosía contra los/as autónomos/as

Mientras, hay que escuchar a un PP que promete en víspera electoral una bajada impositiva, después de haber hecho más de 50 subidas diferentes de impuestos; impuestos que recaen fundamentalmente sobre las rentas del trabajo y que se olvidan de las grandes fortunas. La pobreza es hoy en España un problema gigantesco.

Masacre en la gestión de la energía: Una panoplia de decretos-ley, reales decretos y de leyes, algunos de ellos contradictorios entre sí, que han provocado inseguridad jurídica y hasta retroactividad ¿Resultado? subida brutal del precio de la electricidad a consumidores domésticos y empresas, apuesta por la nuclear, apuesta por el fracking, por prospecciones petrolíferas en las costas que componen nuestros motores turísticos, ataque a nuestro sector renovable, desmantelamiento de la industria del carbón ( única fuente autóctona fósil de nuestro país)...

Masacre, digan lo que digan, sobre unas cuentas públicas que hoy acumulan una deuda de 225.000 millones de € adicionales en tan solo 2 años.

Masacre argumental, la que le ha propinado el jefe de la Oposición al del Gobierno hoy. Se vio sobre el atril a un presidente con un discurso inicial que, por lo triunfal, no se lo hubieran comprado ni a un canciller en Alemania en estos días. A un presidente que comenzó a encajar bofetadas de realidad tras la primera frase de Rubalcaba a modo de pregunta. "¿Sr. Rajoy, en qué país vive usted?"

A partir de ahí, vimos a Mariano ido, aferrado a sus papeles y recurriendo al poco a su táctica de emergencia: hacer oposición al Gobierno de Zapatero. Lo que ocurre es que si el año pasado eso ya no colaba, a estas alturas es directamente un insulto a la inteligencia. Observamos la involución de un boxeador sonado, tratando de abrazarse al líder del PSOE y suplicando que sonara la campana.

Enfrente hoy se ha visto al mejor Rubalcaba que se recuerda, pegando como el gran púgil que es y aparentemente sin el peso del tiempo sobre los hombros. La fotografía de España y Europa que dibujó es tan real, las propuestas que alternativamente planteaba sonaban tan cabales, que un Rajoy desesperado le reclamaba al final que "le dijera qué hay que hacer". Desde el "no hay un único camino, se puede elegir: entre empresarios y trabajadores, pensionistas y farmacéuticas, sanidad pública o privada, educación pública o privada, entre los derechos de las mujeres y la conferencia episcopal...ustedes apoyan siempre al más fuerte porque son la derecha", Rubalcaba fue dibujando la senda de lo que debe ser una alternativa de progreso en el futuro.

La puntilla vino al final, cuando Rubalcaba citó un escrito de Rajoy cuando ya era diputado, en el que hablaba de premiar a "los hijos de buena estirpe", un ensayo clasista con referencias a Mendel, que sonaba a terrorífica eugenesia social...y que dibujaba perfectamente quién es Mariano Rajoy y para quién y por qué gobierna.

Masacre, para terminar, es lo que tristemente seguirá intentando hacer el PP durante estos 2 años vía Boletín Oficial del Estado. Toca una travesía dura...

Y una esperanza para el futuro: cuando el PSOE gobierne, repondremos cada uno de los derechos que el PP ha recortado durante estos años. La Contrarreforma será efímera




LOS LEGENDARIOS TRABAJOS DE HERCULES - RAJOY. YA NO HAY DÉFICIT TARIFARIO EN ESPAÑA




Reproduzco aquí la columna que publiqué en el diario digital Huffington Post (que podéis ver en este enlace: http://www.huffingtonpost.es/iban-garcia-del-blanco/los-legendarios-trabajos-_b_4830199.html )




El León de Nemea, el Toro de Creta, el robo de los Bueyes de Gerión… las proezas que forjaron un mito que ha sobrevivido hasta nuestros días, se han tornado en simples bagatelas. Los legendarios 12 Trabajos de Hércules palidecieron en la pasada tarde del 18 de Febrero, en la sesión de control del Senado de España.

Allí, un Presidente del Gobierno transido de experiencia mística y prácticamente levitando sobre el suelo, exigía al portavoz del Grupo Socialista “respeto por su trabajo y por sus logros”, desarrollando a continuación su impresionante hoja de servicios. Y lo hacía con vocación de trascendencia, como quién es consciente de que está provocando un cambio de era con su simple acción.

“Nadie daba un duro por nosotros”, sentenció al inicio de su intervención para introducir el asunto y añadió, a reglón seguido, que nuestro país no estaba saliendo de la crisis, sino que había salido ya con impresionantes cifras en 2013… Fuentes menos fiables que Don Mariano, como el INE, dicen que nuestro PIB cayó un 1´2 %.

“Nuestro país estaba al borde del rescate y lo evitamos…”, teniendo presente, sin duda, el que los 35.000 millones de euros del maliciosamente denominado “rescate bancario”, no eran sino un “CRÉDITO EN CONDICIONES  VENTAJOSAS” (Rajoy dixit).

“Hemos conseguido sanear el sector bancario y que fluya el crédito…”, ahora solo hace falta saber hacia dónde está fluyendo; cuando lo averigüemos, quizá consigamos que llegue a los/as españoles.

“Superando las dificultades hemos conseguido subir las pensiones…”, es posible que el presidente estuviera hablando en términos físicos, porque la reforma popular de las pensiones ya ha hecho perder poder adquisitivo a los/as pensionistas este mismo año (hasta 33.000 millones de “ahorro” en pago de pensiones hasta 2020, según la previsión que ha enviado el Gobierno a las autoridades europeas).

“Ya este año hemos conseguido que haya más inscritos en la Seguridad Social que el año pasado…”, esto suscitó mucho entusiasmo en la bancada popular, sin duda ayudando a generar un clima de confianza muy necesario; lástima que el Portavoz del PSOE  tuviera que actuar de pájaro de mal agüero y recordarle que ese cálculo era “incierto”, que hay varios miles de afiliaciones menos (casi 600.000 menos desde que el PP está en el Gobierno). No hablemos del millón de personas que se han sumado al desempleo en este tiempo.

Pero con todo, hay una proeza que supera a todas las demás. Allí mismo, en sede parlamentaria, el Presidente Rajoy afirmó que “hemos solucionado el problema del déficit tarifario”. Así, sin más, de un día para otro. ¡ Qué digo un día,  30.000 millones de euros acumulados por el déficit de tarifa eléctrica, liquidados en cuestión de horas!
Volviendo al héroe clásico, únicamente la limpieza de Los Establos de Augías en tan solo un día, es una hazaña comparable… Por cierto, ¿cuántos años tardaría Hércules en limpiar las “cloacas” del PP?

Confieso que, pese a mi militancia socialista, no pude evitar contagiarme del entusiasmo que transmitía el Presidente; tal es así que ese mismo día, no me resistí a comunicarle la buena nueva al Ministro de Industria, al que me tocaba interrogar más tarde, en esa misma sesión de control.

No sé si sería por desconocimiento y contumacia del ministro pero, lo cierto, es que Soria reconoció un déficit de 3.600 millones de euros, solo en el ejercicio 2013 (unas horas antes, según él mismo, eran 4.000, 400 millones desparecieron también por pura taumaturgia). Tampoco es que la diferencia sea muy importante: de 0 a 4.000 millones, casi un 1% del PIB de nada…

Cierto es que fue la única información que extraje en limpio del Ministro “Calamity” Soria esa tarde,  en la que no sabía, no contestaba, mientras cientos de familias mineras de León, Asturias, Aragón, El Bierzo, están sin trabajo y miles de ellas al borde de la catástrofe por su gestión mientras él mira para otro lado.

Volviendo a nuestro nunca bien ponderado Presidente, las analogías con Grecia ya son muy evidentes, no solo con nuestra evolución socioeconómica. Él mismo se ha transmutado en una especie de semidiós helénico, capaz incluso de liberarse de la tiranía de los hechos fácticos, para trasladar la realidad de nuestro país a un salvífico oasis ideal (muy platónico nos ha salido el Registrador).

Cuando los buhoneros iban por los pueblos con el carromato, intentando colocar crecepelos y filtros de amor, al menos se lo curraban un poco más…


domingo, 16 de febrero de 2014

CATALUÑA ES MADRID

CATALUÑA ES MADRID

O Madrid es Cataluña, como se prefiera. Escribiendo desde un pequeño pueblo del Bierzo, las dos aparecen como dos portaviones económico-políticos luchando por la supremacía, como dos superidentidades cuya relación se explica bien en la tectónica de placas: un constante “derby político” entre Cataluña y Madrid, transmutado éste en corporeización del estado español, cuyos continuos choques provocan terremotos en toda la península.
Lo que se escucha desde aquí es a una Cataluña que confunde con Madrid a una España plural, compleja, diversa. El resto no existimos, somos en el mejor de los casos una especie de periferia de Madrid, con la que compartimos atributos y destino. Pero este error no es exclusivo en modo alguno, no hace falta pasar mucho tiempo en la capital de España para darse cuenta de la madrileñización del sentir y respirar de todo un país; España es lo que Madrid dice que es, los intereses de España son los que se detectan en Madrid, los debates políticos y el foco de la actualidad es el que se dicta desde Madrid…las referencias que se cuelan de “las provincias” suelen ser algún tipo de exotismo cultural, un suceso luctuoso, noticias sobre el terrorismo en Euskadi, o alguna elección autonómica individualizada en su celebración, enfocada siempre ésta en función de la trascendencia de la misma en el aparato central de éste u otro partido. Muchas veces, visto esto, uno se pregunta qué hubiera sido de la España de “segunda división” de no haber existido las Comunidades Autónomas y su reparto territorial de poder político.
Dicho lo cual, siempre he simpatizado más con el “bloque catalán”, aunque solo fuera por ese plus de aroma europeo, esa sensación de sociedad que va un paso por delante, ese contrapeso progresista y abierto frente a un Madrid, que se ha ido tornando cada vez en más conservador, aunque solo sea en lo político… y por qué no reconocerlo, tantos años después de educación racionalista, se me humedecieron los ojos cuando visité el Camp Nou por primera vez.
Con todo, me está costando mucho empatizar con el proceso independentista catalán y lo he intentado. No tengo ningún prejuicio que me haga insoportable un debate sobre la integridad territorial del Estado. Antes bien, espero que superado este bache bancocentralista, Europa continúe siendo un proceso de integración ilusionante en el que se subsuman los viejos estados-nación, España incluida.
No empatizo, en primer lugar por el tiempo: el independentismo catalán, de ser marginal hace muy pocos años, se ha convertido en mayoritario (al menos eso dicen las encuestas) curiosamente coincidiendo con la mayor crisis económica que haya sufrido el Estado desde 1929. Obviamente hay razones políticas más allá del debate económico, muchas relacionadas con los  “separadores profesionales” que vomitan odio en las hojas y en las ondas (no importa cuál sea el idioma utilizado para hacerlo), pero omnipresente aparece al final el argumento sobre la discriminación económica.


Teniendo opinión sobre éste último, me conformaré con decir que no parece que el contencioso sobre desequilibrios fiscales sea irresoluble dentro del Estado…y que la coincidencia en el tiempo con un Gobierno Central de estas características, no puede provocar una ruptura estructural sin vuelta atrás en un tiempo record. O que hay cosas que no tienen que ver con que en las arcas se tenga un euro (o mil millones) más: en Andalucía, con muchos menos recursos disponibles, a los/as ciudadanos/as se les siguen garantizando prestaciones públicas que en Cataluña han desaparecido.
No creo tampoco que sea mensurable económicamente la infinita pobreza que la huida catalana produciría allí y en el resto de España. Odio la idea de realidades estatales de una bandera, una identidad, un idioma, una etnia…me resisto a pensar que en el siglo XXI, en el corazón de Europa, seamos incapaces de convivir en un mismo cuerpo político sin despellejarnos entre las tribus. Una España federal, en una Europa también cada vez más federal, puede ser, tiene que ser un buen marco de convivencia.
Me da repelús asimismo, la extraña unanimidad en este debate de los medios de comunicación catalanes, solo igualada por la facilidad con la que se adivinan los titulares del día siguiente de muchos periódicos editados en Madrid. No parece pues que un debate crucial para los  47 millones de habitantes del Estado, se esté produciendo en las condiciones de serenidad y pluralidad de puntos de vista necesarios. Esta dialéctica de guerra ni siquiera cuenta con la brillantez de las crónicas de un Ilia Eremburg o un Vasily Grossman (muy fan).
Porque es verdad que un movimiento independizador mayoritario, sostenido en el tiempo, después de un debate profundo, probablemente fuera imparable. Pero antes, después de tantos siglos, juntos démonos un tiempo, tengamos un intercambio de puntos de vista, una maduración en el establecimiento de las certezas. Aunque solo sea para que al final podamos decir, como el genial Ian Martin: “llevadnos con vosotros”.
(http://www.theguardian.com/commentisfree/2013/dec/01/scotland-vote-yes-scottish-independence)