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domingo, 22 de marzo de 2009

VALENTÍ FUSTER


Este sábado se inauguraba en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León, la Unidad Experimental de Diagnóstico por Imagen que la Fundación Investigación Sanitaria de León tiene en las instalaciones universitarias. Ciertamente es un hito de cuya magnitud no soy consciente en su totalidad, pero juzgando el calado de las personalidades invitadas y lo que personas del sector me comentan, junto con lo expuesto ese mismo dia, nos hallamos ante un elemento singularmente importante a escala europea. Bien por los promotores y bien por la Universidad de León.

Pero realmente con lo que me quedo es con la conferencia en sí impartida por el cardiólogo y Premio Príncipe de Asturias, Valentí Fuster. Hacía tiempo que no escuchaba a nadie hablar con tanta pasión de su trabajo y que transmitiera tal sentimiento de reto colectivo que se tiene que jugar en estos años. Son realmente estos planteamientos los que de vez en cuando nos trascienden de una realidad muchas veces desnaturalizada, cortoplacista y mediocre. Bien también por el gobierno que ha decidido poner en tales manos parte del futuro científico de este país. Son muchos los cerebros que hemos exportado y grande la inobservancia de su existencia. Es la paradoja de un país con capital humano de excepcional valía, que lo forma y luego le da la espalda.

El acto contó con el cierre final del Presidente del Gobierno y hay aspectos interesantes de su discurso que quiero subrayar:

En primer lugar que los fondos del Gobierno destinados a I+D+I se han triplicado desde 2004, lo que, aún siendo todavía insuficiente, nos habla bien a las claras de que el camino tomado es el adecuado por fin.

Y en segundo, un dato que corrobora lo dicho anteriormente. El sector de la innovación en este momento de crisis, ha seguido creciendo y creando empleo, lo que además hay que ponderar teniendo en cuenta que es un sector fuertemente dependiente de la exportación (muy tocada con la crisis internacional).

Esto es importante aún más por lo que nos toca, dada la grandísima apuesta por dos elementos "leoneses" del sector, como el INTECO y la Ciudad de la Energía. Y si finalmente echamos a andar definitivamente el Parque Tecnológico, junto con las apuestas que el nuevo equipo rectoral de la Universidad está desarrollando, lo cierto es que León puede mirar con esperanza el final del túnel.

1 comentario:

  1. La situación laboral de muchos y muchas investigadores e investigadoras de este país ha sido una realidad desoladora durante muchos años. Los llamados "cerebros", las mentes más brillantes del panorama científico español han estado condenados a llegar a los 40 como becarios, sin cotización a la SS, pendientes de la renovación de proyectos y con unas retribuciones que rondan los 1000 euros al mes.
    He tenido la tristeza de ver como destacados ciéntificos abandonaban para ocupar puestos para los que estaban "demasiado cualificados" a cambio de estabilidad laboral y un sueldo digno.
    Por todo ello te entiendo cuando hablas de la pasión trasmitida por Valentí Fuster, sólo reconocida en los "Grandes". Pasión, imposible de aparentar, que emana directamente de los que creen profundamente en lo que hacen, en su lucha, sea ésta para conseguir ganarle batallas a la enfermedad (La guerra siempre la gana ella, ésto me lo enseñó alguien a quién aprecio y admiro mucho)o tantas y tantas luchas,infructuosas a corto plazo, que muchos afrontan cada día para llevar acabo cualquier cambio (Con todo lo que supone el concepto de cambio para una sociedad, un proceso lento y costoso).
    Concluyendo, bien para el gobierno que a pesar de las dificultades sigue aumentando la ayudas para I+D+i, imprescindible para considerarnos un país desarrollado.

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