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martes, 3 de septiembre de 2013

EL ME-GALLARDÓN, EL MAYOR TIBURÓN VIVO DE NUESTRO PAÍS








Parece ser que el tiburón más grande de la historia, el "megalodón", frecuentó nuestras costas hace unos 15 millones de años. Se han encontrado restos fósiles del escualo en la costa canaria y los científicos afirman que un día pobló toda nuestra costa atlántica.

En este enlace del diario El Mundo explica el tema un poco más

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/09/02/ciencia/1378145159.html

Uno siente escalofríos al pensar en un bicharraco de 20 metros de longitud, 100 toneladas y dientes de 17 centímetros (no hagamos trampa al calcular 17 cm. muchachos...).

Parece ser que el coloso en cuestión desapareció hace unos 2 millones de años porque no fue capaz de adaptarse bien a los cambios en su entorno, lo que da cierta tranquilidad cuando se piensa en darse un chapuzón no tan cerca de la playa...

No obstante, en la España de hoy en día vive un tiburón mucho más peligroso que un tontorrón intentando todo el día hincarle el diente a una marsopa. Es un espécimen hiperadaptado, capaz de vivir tierra adentro y de encandilar a la audiencia con su verborrea. Frente al fracasado megalodón abran paso al "me-Gallardón".

El me-Gallardón fue capaz de camuflar durante años sus afilados dientes y aviesas intenciones, bajo la apariencia de ese curilla buen rollista sobre el que todo el mundo se pregunta qué hace ahí metido. Sus enfrentamientos de hace años con Esperanza Aguirre o Jiménez Losantos, que en aquel momento representaban el ala más dura de la durísima derecha española, le ayudaron asimismo a centrar su perfil político (no obstante proceder familiarmente de las mismas entrañas de la dictadura). De la observación de sus años como alcalde de Madrid también se puede ver con qué habilidad un despilfarrador irresponsable puede colar durante tiempo como un magnífico gestor.

El me-Gallardón finalmente consiguió ser ministro en el Gobierno de Rajoy y parece que desde ese momento decidió, quién sabe por qué cálculo estratégico (este escualo político no deja nada a la casualidad o arrebato), que tocaba quitarse el disfraz. Y ahí le pudimos ver los dientes.

De aquí al final del mandato, el me-Gallardón se llevará tantas víctimas por delante como pueda. Parece tener especial predilección por la mujer, pero no es la única presa que codicia; es esencialmente voraz con los más débiles o con quiénes no piensan como él.

Como Ministro de Justicia ha operado la reforma más clasista de la historia de nuestra democracia, haciendo en la práctica inasequible el ejercicio de la tutela judicial efectiva a la mayoría. Es una reforma que crea una discriminación especialmente odiosa, una discriminación por cuestión de renta.

Nuestro ministro tiburón tenía guardada también un ansia de antiguo bajo su disfraz: la reforma de la regulación de la interrupción del embarazo. Este es uno de los temas en los que el me-Gallardón ha demostrado ser un tiburón de la derecha de marca mayor. No importa el rechazo de la opinión pública, ni siquiera las voces discordantes dentro del PP. No importa que le dieran un parón antes de irse de vacaciones, ha vuelto con energía renovada y ha vuelto a anunciar la reforma. El tiburón ha localizado su presa y no le importa qué y a quién se tenga que llevar por delante. Se trata de un animal involutivo que no tolera las sociedades abiertas y libres...de haber estado en la Suiza del siglo XVI habría quemado a Servet.

El me-Gallardón destaca entre los de su especie debido como decimos a su especial voracidad. Este mismo verano ha sobrepasado una de esas líneas que, aunque sea por vergüenza, sus correligionarios de cierto nivel no suelen atreverse a pasar. Hemos tenido que soportar con impotencia el ver a un ministro de la España del siglo XXI rodeado de panoplia franquista, con la excusa de la  presentación de un libro supuestamente histórico, verdaderamente enaltecedor de aspectos y personajes de la dictadura. El gobierno al que pertenece este depredador aprobó una subvención de más de 200.000 euros para el Valle de los Caídos el mismísimo 18 de Julio, al tiempo que eliminó cualquier ayuda destinada para aquellos que todavía buscan por las cunetas los cuerpos de sus familiares asesinados. Todo junto ha creado un clima de tolerancia hacia las exhibiciones ultraderechistas, que ha envalentonado a las crías de escualo que todavía hay en el PP. Este verano hemos visto instantáneas vergonzosas.

No habrá cambio climático que quite a este depredador de nuestro océano político, más allá de un cambio suficientemente importante del clima de la opinión ciudadana. Hemos permitido que fuera creciendo durante estos años y el tiburón más grande de la geografía ibérica ha venido para quedarse.

El me-Gallardón es poderoso, implacable y capaz de adaptarse. Si alguien juntara en un tanque de agua a nuestro contemporáneo con el megalodón de antaño, no tendría ninguna duda de quién se volvería a extinguir...



4 comentarios:

  1. Sí compañero, este depredador al contrario que el megalodón se ha ido adaptando a las condiciones ambientales y ahora le toca ser el más rancio de esta derecha y el más neocon. Y como Ministro ... una vergüenza para quienes estamos relacionados con la Justicia.

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  2. Sí compañero, este depredador al contrario que el megalodón se ha ido adaptando a las condiciones ambientales y ahora le toca ser el más rancio de esta derecha y el más neocon. Y como Ministro ... una vergüenza para quienes estamos relacionados con la Justicia.

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  3. Detesto decir esto, pero es la verdad: yo ya lo dije. Tengo amigos que veían en él (hace mucho tiempo) una persona de la derecha civilizada y cuando yo mencionaba que era el más pavoroso de todos me argumentaban que no, que éste era más templado. Está claro que no. Si hasta su padre estaba sorprendido de lo derechón que le había salido el niño.
    Afortunadamente ya no creo que tenga ningún recorrido, ¿os lo imagináis gobernando España? Reinstauraría la inquisición, estoy convencido.

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  4. Esto de que no tiene recorrido...en fin, crucemos los dedos

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