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sábado, 23 de marzo de 2013

DEBATE SOBRE CARBÓN CON EL SECRETARIO DE ESTADO DE ENERGÍA EN EL SENADO



Reproduzco aquí la transcripción en borrador del debate que sostuve este jueves con el Secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal. Entiendo que es interesante para observar las claves de presente y futuro en las que se mueve y moverá el sector.

De aquí se extraen algunas certezas y no todas buenas. Especialmente el que no haya fecha concreta para el pago de las ayudas (y no podemos esperar más) y el que no se prevea norma jurídica alguna que asegure la quema de nuestro carbón en las térmicas a partir de 2014.


Lástima de casi año y medio perdido con el infausto Soria...



Pregunta sobre si el Gobierno mantiene su intención de realizar un Plan del Carbón 2013-2018 "original y novedoso", con indicación de sus características. (Núm. exp. 681/000459)
Autor: GARCÍA DEL BLANCO, IBÁN (GPS).

Pregunta sobre las razones por las que el Gobierno no emplaza la reunión de la Mesa del Carbón para la negociación inmediata de un acuerdo. (Núm. exp. 681/000461)
Autor: GARCÍA DEL BLANCO, IBÁN (GPS).

            El señor PRESIDENTE: Pasamos a las siguientes preguntas de don Ibán García Blanco, que entiendo agrupa también.
            Tiene la palabra su señoría.

            El señor GARCÍA BLANCO: Sí, señor presidente, las agruparé en una sola intervención.
            Buenas tardes.  Doy las gracias al señor secretario de Estado por tener la oportunidad de departir con él sobre las cuestiones de la energía, y más concretamente del carbón. Me hubiera gustado haber tenido la oportunidad conocer  al anterior, de la misma forma que me hubiera gustado que el ministro de Turismo hubiera entrado en alguna cuestión más específica, como está haciendo el secretario de Estado con respecto al sector, y de la misma forma también que este grupo lleva esperando a que el director general de la Guardia Civil —casi llevamos esperando un año— dé explicaciones en el Senado con respecto al funcionamiento de la Guardia Civil en relación a las huelgas mineras de hace prácticamente un año. Señor secretario de Estado, soy consciente de que lleva muy poco tiempo y es verdad -se lo debo reconocer- que de sus palabras y declaraciones de esta semana se pueden extraer algunas consecuencias positivas; como mínimo, veo que es un sector que usted conoce. Decía usted que lleva un mes trabajando, que lleva un mes y medio aproximadamente reuniéndose con los agentes del sector. Lo que yo me pregunto es lo que habríamos podido adelantar si esto lo hubiésemos hecho hace un año y medio y si su homólogo anterior o el propio ministro hubieran desbloqueado el diálogo hace un año y medio, como le pedía en esta pregunta; como mínimo, hubiera convocado la Comisión de seguimiento. Pero creo que no toca en este momento repartir culpabilidades, no toca desgastar ni al Gobierno ni a la oposición sino hacer una foto fija del sector y plantear posibles soluciones, porque, a diferencia de lo que usted acaba de afirmar, lo cierto es que la realidad del sector en estos momentos es de agonía absoluta, a lo que han hecho referencia algunos intervinientes antes que yo.
            El sector de la minería en España está en la UVI y es un enfermo que está por estabilizar, y lo primero que tenemos que hacer es estabilizar al enfermo, y este sector está en una auténtica emergencia social. Sé que los representantes de ACOM, que se han reunido con usted esta misma mañana, le han trasladado cuál es la situación de las cuencas mineras, de práctica inanición por parte de las familias por la falta de ingreso de cualquier cantidad desde hace meses, incluso con reparto colectivo de alimentos en comarcas mineras que en estos momentos están sufriendo una situación de emergencia social. Hace falta de forma inmediata que atiendan a una serie de cuestiones y den soluciones: en primer lugar y de forma prioritaria, que se paguen las ayudas correspondientes a 2012. Y es que han planteado una excusa en esta comisión, y últimamente además así lo ha hecho usted, en cuanto a que desde el punto de vista jurídico es imposible hacer frente al pago de las ayudas en concepto de subvención. Es cierto, pero no es menos cierto que han tenido todo el año 2012 para pagar y también que la situación generada en la tesorería de las empresas viene como consecuencia de no haber pagado en 2012. Tiene que haber algún tipo de solución jurídica para desbloquear esta situación para esas empresas, porque, como digo, hay cientos, miles de trabajadores que están a la espera de que se dé una solución inmediata. Antes -como se hizo referencia también- se pusieron otra serie de excusas encima de la mesa para no pagar, pero lo cierto es que ahora tenemos que solventar esta cuestión. En segundo lugar, como usted también ha dicho, hay que asegurar una estabilidad en cuanto a lo que es el suministro de la producción de nuestras minas en nuestras centrales térmicas y establecer un marco de previsibilidad de cuál va ser el escenario que van a tener las empresas con contratos a largo plazo y que permita hacer un planteamiento sostenible del sector a medio y largo plazo, que por lo menos permita proyectar. Ustedes han prorrogado el real decreto de garantía de suministro de 2010 pero necesitamos una norma jurídica nueva que funcione a partir de 2014 para conseguir eso. Desde luego que han puesto las cosas mucho más difíciles por la fiscalidad que aprobaron en diciembre del año pasado, puesto que han incrementado la carga impositiva para la utilización del carbón para generar energía eléctrica.
            Por otro lado -también ha hecho usted referencia a ello-, nuestro sector térmico se encuentra con otra encrucijada que hay que solventar y a la que hay que dar solución, que es la de 2016. El refuerzo que se ponen las térmicas en cuanto a atender a los picos de demanda sigue siendo  insustituible hoy por hoy en nuestro mercado eléctrico y lo cierto es que tenemos una normativa europea que nos obliga a la adaptación de todos los grupos térmicos en cuanto a la emisión de determinados gases de efecto invernadero, en este caso a la instalación de desnitrificadoras y desulfuradoras, y no todas nuestras centrales a día de hoy están adaptadas. ¿Qué es lo que piensan hacer al respecto?
            Por otro lado, otro reto inmediato es el planteamiento que tiene que hacer el Gobierno español con respecto al debate que está abierto en las instituciones europeas, con arreglo a esas voces están pidiendo que se intervenga el mercado de los derechos de emisión para elevar su precio. Eso supondría a muy corto plazo para nosotros también una carga inmensa respecto a las centrales térmicas y el carbón nacional. Creo que la posición de este Gobierno y del Estado español, puesto que ha sido puntilloso en cuanto al cumplimiento de la estrategia 2020 y del protocolo de Kyoto, tiene que ser la de que por lo menos se nos dé un poco de aire desde las instituciones europeas y no aprueben una norma en ese sentido. Por otro lado, es perentorio que se negocie un mecanismo de viabilidad para que las empresas que reciban ayudas vinculadas al cierre –usted ha hecho referencia a que hay una estación término- referidas al artículo cuatro de la Decisión 787 de 2010 y sean competitivas en 2018 no tengan que cerrar. Parece que no tiene sentido que se consiga reorientar todo un sector, que se consiga ganar productividad y que por una cuestión de tesorería inmediata en 2018 tengan que cerrar estas explotaciones.
            Como hacía referencia en una de mis preguntas, evidentemente hay que afrontar la negociación del plan del carbón 2013-2018. Hay países que ya han hecho algún planteamiento, también en función de lo que permite el artículo cuatro de la Decisión 787; Rumanía y Alemania ya lo han presentado. Es verdad que ustedes ya están en negociación con los agentes sociales, pero les diría que no marquen una estación término inmediata, que no tengan tanta prisa en llegar a un acuerdo inmediato, sea éste cuál sea, porque en este caso vale más tratar de conciliar todas las voluntades que están en juego. Y, evidentemente, como grupo político también le pedimos la mayor participación posible en la búsqueda de una solución. Desde luego, empezamos mal, porque en 2013 ustedes no llevan ni un solo euro para un plan 2013-2018. Luego, tendría que haber algún tipo de modificación presupuestaria, si es que se plantea  en esos términos, como prometió por cierto el ministro de Industria..
En definitiva -y terminó mi primera intervención-, cualquier conocedor -y usted lo es- del sector eléctrico y del mercado eléctrico, y más del sector del carbón, sabe perfectamente que es infinitamente más costoso en términos de país desmantelar el sector que mantenerlo. Desde luego, en cuanto a los puestos de trabajo en las zonas donde el carbón es un monocultivo que no tiene sustitución en el corto ni en el medio plazo, con comarcas enteras dependientes, la verdad es que da pena –a mí, que provengo de una comarca minera- pasear incluso por municipios que no son mineros pero que evidentemente son dependientes del influjo que genera la minería en la zona. Por otro lado, es perentorio por parte del país mantener la industria del carbón, el carbón autóctono por una cuestión de seguridad del suministro. Además hay normativa española y europea que así lo mandatan.
 Asimismo, si al final se cayera todo este sector tendríamos que adaptar nuestras centrales térmicas y el coste medio aproximado, sabiendo que técnicamente no es posible adaptar todas, es de más de 200 millones de euros por central térmica, lo cual, haciendo un cálculo muy sencillo, puede dar una idea de cuál es la situación que tenemos, por no hablar de otro tipo de cuestiones, de cuál es la evolución de los precios del carbón en el mercado internacional y, desde luego, de lo que supone -y usted también ha hecho referencia a ello- la dependencia energética de este país del déficit de la balanza de pagos, del cual más del 80% tiene como consecuencia la importación de productos energéticos.
Ha dicho usted reiteradamente durante estas semanas, y también lo ha dicho aquí -y lo alabo, porque en algún caso también ha corregido al ministro, aunque sólo sea por ausencia de cualquier declaración en ese sentido- que quiere un sector del carbón español. En este caso, lo que le pregunto es qué va a hacer el Gobierno y que va hacer usted para curar a este enfermo, para sacarlo definitivamente de la UVI.
Gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría..
Tiene la palabra el señor secretario de Estado.

El señor SECRETARIO DE ESTADO DE ENERGÍA (Nadal Belda): Muchas gracias, señor presidente.
            Entiendo que están formuladas las dos preguntas. (Asentimiento.)
            Agradezco a su señoría la intervención.
Lo primero que quería decirle es que lo que yo estoy diciendo es exactamente lo mismo que dice el ministro. Es más, es el ministro quien da instrucciones a este respecto de mantener la mayor cantidad de actividad minera posible, no sólo hasta 2018 sino más allá de esa fecha.
Su señoría convendrá conmigo en que no dejamos de tener un marco extraño, un marco en el que tenemos una decisión comunitaria que nos dice que las ayudas son al cierre pero las extiende durante un largo periodo de tiempo. Es el punto de partida. Al mismo tiempo, nos permite un cierto movimiento en la garantía de suministro, pero ésta no debe alterar el precio del mercado y debe generar distorsiones a la competencia. Éste es el marco en el que nos movemos. Por tanto, como le decía antes, es un desfiladero muy estrecho, en el que necesitamos la aportación de todos los agentes del sector para ver cuál es el mejor mecanismo en el que podemos trabajar para darle viabilidad. Repetir el decreto de restricciones es imposible, todos lo sabemos. El decreto de restricciones se aprobó en circunstancias muy excepcionales y con fecha de caducidad, y esta se puso en el momento de su aprobación, en el año 2010. Por lo tanto, lo que generemos hacia el futuro tiene que ser algo más cercano al precio de mercado pero, al mismo tiempo, intentando que sea lo más estable posible, y es ahí donde juegan las negociaciones entre el sector eléctrico, el sector del carbón y los agentes sociales, con los que ustedes saben que nos estamos reuniendo de manera continua. Ya desde el mes de febrero, al poco de llegar a la Secretaría de Estado, me reuní con todos ellos, y a partir del mes de marzo, una vez que ya tuvimos un cierto esquema claro de cuáles debían ser los parámetros en los que abrir la negociación, hablamos con los agentes sociales.
            Por cierto, el año pasado se reunió seis veces la Comisión de Seguimiento del Plan del Carbón y mi predecesor pasó por esta comisión también al menos una vez. Lo digo porque es verdad que yo me he dado cierta prisa, pues en cuanto que he sido nombrado el 28 de diciembre he comparecido gustosamente ante esta comisión en el mes de marzo, pero no existe un interés por parte del Gobierno de no comparecer ante la Cámara ni ante sus comisiones.
            Volvamos al carbón. Como le he dicho anteriormente, va a ser una negociación delicada, una negociación en la que tenemos recursos limitados y hay que utilizarlos sabiamente, con el objetivo fundamental de crear una minería competitiva que tenga capacidad de producir de forma permanente. Este es el objetivo principal. El objetivo secundario es que si hay alguna explotación que no puede continuar, bien en 2014, bien en 2018, en ese caso, lo que tenemos que hacer es garantizar las mejores salidas posibles, bien de empleos directos, bien de apoyo social, para los trabajadores de esas minas, siendo ese el objetivo prioritario. Y ese es el esquema que hemos puesto encima de la mesa y el que estamos negociando con todos los agentes sociales y en el que también estamos dialogando con las comunidades autónomas y con los ayuntamientos de las comarcas mineras que, como usted bien recordaba esta mañana, me he reunido con ellos.
            ¿Qué posibilidades tenemos? Pues intentaremos que sean las máximas posibles. Va a depender de cómo vaya el proceso de negociación y de lo que aporte cada parte. Una cosa le tengo que recordar, hay una empresa clave en la parte eléctrica que posee las centrales de interior, fundamentales para la supervivencia de la minería española. En estos momentos, está en manos de otro Estado miembro de la Unión Europea, es su principal accionista. No son las mejores condiciones para negociar con esa empresa. A nosotros nos hubiera gustado tener otras, pero, la historia es la que es, lo que pasó en las pasadas legislaturas es lo que pasó en las pasadas legislaturas, pero ya le digo, que mientras el diálogo con la mayor parte del sector es fluido, no siempre es fluido con un consejo de administración que está situado en otro país.
            En cuanto a qué podemos hacer, pues con los recursos que tenemos la idea central es apoyar la actividad productiva. En primer lugar, ver a qué acuerdo podemos llegar con las empresas eléctricas para que generen acuerdos a largo plazo dentro del marco de inversión medioambiental que tienen que llevar a cabo; en segundo lugar, a las empresas mineras, un ejercicio de realismo. Parte de los problemas que estamos teniendo proceden de que la información que nos han suministrado hasta ahora para elaborar el plan de cierre que nos exige Bruselas es insuficiente. Necesitamos verdaderamente hacer un ejercicio de realismo, unidad de producción por unidad de producción, y eso es lo que estamos haciendo. Estamos convocando a cada empresa para analizar unidad de producción por unidad de producción; y, en tercer lugar, a los trabajadores, un esfuerzo de competitividad, que lo están haciendo, y de comprensión en los casos en que tengamos que tener en alguna unidad una posibilidad de cierre. Eso es en lo que estamos trabajando y dialogando en estos momentos. Yo creo que debemos ser optimistas, que podemos encontrar un camino por el que una parte importante de las actividades de la producción minera de carbón siga hacia delante y crear un sector competitivo.
            Respecto a lo que decía usted de trabajar para que la empresa que sea viable en 2018 no tenga que devolver las ayudas, claro que trabajaremos en esa línea, pero es que lo que ha decidido Bruselas es otra cosa, por tanto, trabajaremos en la medida de lo posible. Pero ese no debe ser el escenario central en el que me hago competitivo en 2018 y a ver si tengo suerte, el escenario central es intentar ser competitivo desde ahora para no tener problemas en el futuro, y eso es en lo que nosotros estamos intentando trabajar.

            El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.
            En el turno de réplica, tiene la palabra el señor García del Blanco.

            El señor GARCÍA DEL BLANCO: Muchas gracias, señor secretario de Estado.
            Le honra la defensa de su homólogo anterior y también del ministro, pero la verdad es que el secretario de Estado anterior estuvo aquí compareciendo en los presupuestos y poco más. Y el ministro lo cierto es que no se sabe muy bien qué ha defendido hasta ahora porque lo único que sabemos son las consecuencias de las decisiones que ha tomado, que es verdad que el sector está en un momento de agonía absoluta y que cada cierto tiempo hacía una declaración contradictoria con la declaración anterior. Desde luego, no vengo aquí a hacerle la pelota, por decirlo vulgarmente, pero es cierto que desde que llegó usted es la primera vez que conocemos plausiblemente cuál es la intención del Gobierno y, al menos, la oposición tiene un interlocutor con quien poder hablar.
            Me ha hablado usted de deseos. Hablando de desiderátum, hubiera deseado que esta misma circunstancia se hubiera dado hace más de año y medio, que no tuviéramos que haber esperado hasta ahora para hacer todos esos deberes que, evidentemente, necesita un sector que está en una situación muy precaria. De todas maneras, por hacer honor a lo que le dije al comenzar, la oposición le va a poner encima de la mesa alguna propuesta, alguna solución. En primer lugar, como he dicho, hay una prioridad absoluta sobre todas las demás porque, como bien comentábamos, a partir de 2014, 2016, 2018, hay que hacer determinadas cuestiones y arreglar antes algunas cosas, pero tenemos una situación de emergencia social en las cuencas que necesitan medidas ya; y una medida es negociar convenios de pago, si realmente ese es el problema, con la Seguridad Social, periodificados, asumibles por las empresas, que permitan el ingreso de las subvenciones con respecto a los presupuestos de 2012, por supuesto, primando, priorizando, por encima de todo lo demás, el pago de las cuotas también de 2013 de la Seguridad Social, pero sobre todo las nóminas, puesto que, como decía y ha comentado algún compañero anteriormente, hay trabajadores del sector que llevan meses sin cobrar y están en una situación muy precaria. Por cierto, quiero preguntarle también que de todo lo que está contenido en 2013 en principio para ayudas a la actividad, ¿cuánto se va a destinar directamente para las empresas?
            Por otro lado, como decía, le deseo el mayor de los éxitos en la negociación con el sector eléctrico. Lo que está claro es que necesitamos una normativa estable, como bien ha dicho, para plantear normalidad y previsibilidad en el sector para que podamos tener cierto conocimiento de lo que va a ocurrir a medio y largo plazo. Le pongo una propuesta encima de la mesa -y estamos hablando de normativa europea-, ya que se reducen y tendrá que reducirse necesariamente las ayudas, ¿por qué no cumplimos también la decisión 787, en cuanto a lo que obliga o mandata a que se pague el carbón nacional a precio de carbón internacional, ya que eso no se está cumpliendo ahora? En este caso el Gobierno es el que plantea los precios a través de legislación, a través de normativa, de reglamentación. Yo lo que le digo es que se cumpla, en ese sentido, el artículo 3 de la decisión 787. Por cierto también, y usted ha hecho referencia a ello, ordenar ya definitivamente el sector. Crear la figura que también permite la normativa de las minas competitivas y minas en transición a la competitividad para tener un marco regulatorio y un marco económico cognoscible a medio plazo que nos permita planificar y no estar siempre a salto de mata e improvisación constante.
            Por otro lado, en cuanto a la adaptación de las centrales térmicas que usted no ha comentado, creo que tiene que ser una prioridad de este Gobierno ayudar, impulsar, incentivar a las centrales térmicas a que se adapten a lo que exige la normativa europea a partir de 2016. Por lo que tengo entendido y por lo que he hablado con representantes también de instituciones europeas, podrían hasta recabarse ayudas europeas para afrontar este tipo de inversiones, y estamos hablando de centrales térmicas en su mayor medida radicada también en comarcas mineras que son muy dependientes del empleo que se generan alrededor de las centrales térmicas; por supuesto, negociar un plan del carbón 2013-2018, del cual no me ha adelantado ninguna coordenada. Espero que así lo haga en la siguiente respuesta, al menos de manera telegráfica.
            Y lo que le pido encarecidamente en nombre de mi grupo, y así se lo traslado también a nuestros representantes en el Parlamento Europeo, es que la posición del Estado español sea firme en las instituciones europeas con respecto a que no se eleven los precios de emisión de gases de efecto invernadero, porque nos van a colocar en una situación muy difícil a nuestro país, al menos, a corto plazo. Ya veremos si en un mercado internacional de regulación, en este caso de derechos de emisión, se puede negociar otra cosa, pero, desde luego, a escala europea, sería un auténtico harakiri para la supervivencia del sector del carbón europeo.
             Y le pido también que traslade a las instituciones europeas que no se debe vincular la investigación en captura y almacenamiento de CO2 a lo que se recaude por un hipotético traslado en el mercado de derechos de emisión. Eso debe ir aparte, y yo creo que ese es un concepto equivocado. Hay que seguir impulsando proyectos como la Ciuden, en Ponferrada, y otros proyectos europeos, algunos más paralizados en otros países europeos que tienen que ver con nuestra apuesta hacia futuro como sociedad, y también que es patrimonio de todos los europeos, independientemente de cómo esté el mercado de derechos de emisión. Una cuestión en la que se puede también trabajar, en la que tendría toda nuestra colaboración y la de las instituciones en las que tenemos representación, es en el desarrollo del acuerdo del parlamento europeo del año pasado sobre el sello de calidad de los productos mineros que cumplan con los convenios internacionales en materia de derechos humanos y medioambientales. Una obligación de este gobierno —así se lo pedimos— es que se garantice la reserva estratégica. Eso está garantizado o en este caso consagrado tanto en la normativa europea como en la española. Me refiero, sin ir más lejos, a la estrategia española de seguridad que marca, como una de las cuestiones prioritarias, mantener una reserva estratégica de carbón autóctono. Lo normal, lo previsible, lo lógico y razonable en un mercado común europeo y en un mercado sujeto a las reglas del mercado, valga la redundancia, es que se haga mediante la ordenación del sector. Si no hay otro remedio el Estado no tiene por qué inobservar la posibilidad de intervenir directamente el sector. Tenemos el ejemplo de HUNOSA que no es el mejor desde el punto de vista de la productividad. Es cierto que no es modelo de nada, pero también es verdad que es un precedente que existe en nuestro país y, lo que es más importante por encima de todo lo demás, es garantizar la reserva estratégica de carbón.
            En definitiva, señor secretario de Estado, este grupo da prioridad absoluta al pago de las ayudas y a la estabilidad de la venta del carbón a las centrales térmicas, atendiendo a una situación de emergencia social absoluta en las comarcas mineras. Yo que vengo de una comarca minera le digo que la situación es terrible, es para que alguien se pase y eche un vistazo para ver cómo viven las familias en las comarcas mineras esta situación ajena a las propias características del mercado en libertad.
            Por otra parte, como conclusión definitiva de todo el debate que se ha suscitado aquí, nos gustaría conocer cuanto antes —usted ha dicho que en junio tendrán una respuesta— la estrategia energética de este gobierno porque lamentablemente ha pasado más de un año y no la conocemos. Es verdad que ustedes estarán trabajando en ello. Espero que nos pueda adelantar alguna cosa más a medida que vayan pasando las semanas. Muchas gracias.

            El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
            Para turno final de dúplica, tiene la palabra el señor secretario de Estado.

            El señor SECRETARIO DE ESTADO DE ENERGÍA (Nadal Belda): Gracias, señor presidente. Gracias, señoría.
            Le agradezco toda la colaboración que me puedan dar los grupos en un tema tan delicado. Como todo es una cuestión de equilibrio, una apuesta por el carbón o por la minería del carbón tiene que compatibilizarse con los costes asociados a la misma, de igual manera que una apuesta por el carbón no puede ser contradictoria por una apuesta por las energías limpias. Tenemos que guardar siempre el justo equilibrio entre las distintas facetas que tiene cada tecnología y cuando fuente de energía. Es misión de esta secretaría de Estado intentar guardar ese equilibrio.
            Antes me dijeron que no tuviésemos prisa. Sí y no. Hay que hacer un acuerdo como Dios manda. Hay que hacer un acuerdo lo más equilibrado posible. Hay que hacer un acuerdo con el mayor consenso posible, pero tenemos prisa por dos razones. La primera porque necesitamos comunicar un paliación de cierre coherente a Bruselas lo antes posible. Esto solo puede hacerse en el marco del acuerdo que hay que hacer. La segunda porque al no estar ahora mismo dentro de un marco aprobado de la minería del carbón, un marco que regule la minería del carbón no hay cobertura para los trabajadores.
        La situación a la que usted hacía referencia, de la que soy plenamente consciente —yo me reúno con los comités de empresas y con los sindicatos, además de con los ayuntamientos y sé perfectamente cual es la situación—, se voy especialmente agravada porque no hay un marco de referencia claro para los trabajadores. Eso es, por lo tanto, una prioridad para la secretaría de Estado. Una cosa es intentar alcanzar un consenso, pero no nos podemos eternizar porque hay prisa por los trabajadores, en primer lugar, y hay prisa por tener una situación plenamente regular con la Unión Europea. Este es el objetivo fundamental que tenemos planteado en nuestra negociación. A partir de ahí se nos plantean dos problemas evidentes que todo el mundo entiende: garantizar la demanda —a ello ha hecho su señoría referencia—, lo cual quiere decir que tenemos que garantizar que las empresas eléctricas hagan las inversiones medioambientales que sean pertinentes y, en segundo lugar, tenemos que garantizar un ejercicio de realismo por parte de las empresas mineras porque, de lo contrario, corre riesgo el plan. Si Bruselas vuelve a plantear un plan que no es coherente, que no se sustenta económicamente, corre riesgo toda la minería. Hay que hacer exactamente lo contrario: apostar fuertemente por el sector, apostar con realismo. Eso es lo que hacemos.
            Respecto de los fondos, por una parte, tenemos el compromiso del Ministerio de Hacienda de que todo lo que se paga este año con cargo al presupuesto 2013, pero siendo subvenciones de 2012, se produciría una ampliación de crédito para que no hubiese una merma de las ayudas en el año 2013. Por otro lado, tenemos la idea de que lo prioritario son los apoyos territoriales y sociales, de manera que si en algún momento se produce una reducción ordenada de la producción en algunas unidades, los fondos que estaban destinados a la ayuda a la producción a esa unidad deberían destinarse íntegramente a apoyo territorial y social.
            

2 comentarios:

  1. Me alegro que lo hayas publicado, esto debería hacerse siempre, aunque... menuda parrafada ;)

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  2. De acuerdo con Minipunk, vaya parrafada. La próxima una sintésis, por favor... jeje

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