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viernes, 17 de mayo de 2013

EL CONCILIO DE TRENTO. CUALQUIER TIEMPO PASADO...


...fue peor, excepto cuestiones aisladas no tengo dudas. No así este consejo de ministros en el que alguno de sus participantes, de puro carca, no hubiera tenido sitio ni en los "gabinetes tecnócratas" de los sesenta.

Para ellos/as cualquier tiempo pasado fue mejor, mucho mejor...por eso frente a las necesidades de un país que evidentemente necesita reformas profundas, buscando construir un horizonte de progreso para al menos los próximos treinta años, su respuesta es la melancolía. Parecería que en nuestro ejecutivo subyace la creencia de que estamos ante una especie de represalia divina por habernos separado del recto camino, por haber querido imitar a esa Europa descreída ( o luterana, que no sé qué es peor ) e incluso teniendo la osadía durante los últimos años de ir por delante en la construcción de una sociedad abierta.

Las elecciones del 20 de Noviembre de 2011 han sido para nuestra derecha ultramontana un nuevo Concilio de Trento, dieron el pistoletazo de salida para una Contrarreforma que afecta a cualquier estructura del Estado.

Volvamos a las esencias, retrocedamos en materia de aborto a 1975 - la referencia no es 1985, Gallardón prevé una contrarreforma mucho más restrictiva, escribiré sobre ello en otro post- , eliminemos las medidas activas que permitían a la mujer su incorporación al mercado laboral, hagamos la sociedad más dual...

O aprobemos la Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOMCE). Del carácter de la reforma habla  bien a las claras el que absolutamente TODOS los colectivos relacionados con la Educación se hayan opuesto al texto; esto supone un hito sin parangón hasta ahora. Es una reforma educativa que se ha impuesto sin negociación previa con todos los agentes relacionados con  la Educación (padres y madres, profesorado, alumnado, sindicatos, partidos políticos...).

Esta es la reforma que permite financiar a colegios que segregan por sexo, que reduce becas, que introduce a la religión en el curriculum educativo -que sitúa por tanto a la religión en el mismo plano que las matemáticas o la lengua- , que acaba con la educación para la ciudadanía ( subversiva y manipuladora, no como la religión, dónde va a parar).

Esta es la reforma que nace con la intención de "españolizar" a la infancia, lo que supone la recuperación aunque solo sea como inspiradora, de la franquista "formación del espíritu nacional". Ello con el objetivo de agradar a la parte más ultra de los votantes populares, que piden "leña al catalán" y que solo servirá para agravar la distancia entre los pueblos de este país.

Leía hoy la opinión de un estudiante que decía que la LOMCE devolvía este país al siglo XX. Se equivoca:  volvemos sí, pero al siglo XVI, la clave es Trento...

1 comentario:

  1. nos están conduciendo a Trento, a la caverna, a la miseria intelectual y moral... es un retroceso tan evidente que no entiendo como es aceptado, para empezar por sus propios votantes. Y sus votantes son cómplices de todo el estropicio, son los que más deberían levantar la voz... a no ser que en el fondo les guste lo que están viendo, lo cual los sitúa a mis ojos como deficitarios en su forma de pensar en una sociedad moderna, justa y solidaria.

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